ImagineríaEn cuanto al escultor de la antigua imagen, hay dudas, pues en la revista de Semana Santa de 1927 se atribuye a Salcillo, pero en el año 30 se lee que es del mismo autor que Jesús Nazareno. Se han hecho varias atribuciones, como a Montañes, a Salcillo o a la escuela de Mesa, pero ninguna tiene fiabilidad. En 1936 se perdió la imagen y la carroza de plata que tenía, lograndose salvar el manto merced a la camarera doña Carmen Clemente, así, como el palio. También se logró salvar la corona. En 1940 se reunieron algunos hermanos, entre ellos: López Pastor, Martínez Germay, Torquemada, Infantes, Richard, logrando reorganizarla nuevamente y salieron procesionalmente ese mismo año junto al Sepulcro con una Virgen prestada, que fue una imagen de piedra realizada por el marmolista local Ramón de la Ossa. Al traerse la actual imagen, obra del imaginero sevillano don Antonio Castillo Lastrucci, estuvo instalada provisionalmente en la capilla del Hotel España (antes Gran Hotel), el Hermano Mayor don Hilario Richard hizo las siguientes declaraciones: "Nos gusta; nuestro juicio es que gustará. Se ve que no es una figura más, hecha en serie como tantas, no; sino una escultura estudiada, observada, que tiene vida, que "habla". Tiene en el rostro un rictus de amargura, un halo de tristeza en el semblante, expresión de "algo" que pasa por el fondo de su alma, herida, por el dolor de la tragedia a que han sometido a su Divino Hijo. Diremos que su autor ha puesto en ella su sentimiento de artista, en el que deja ver la discreción, el respeto a lo viejo, a la vez que su buen gusto. Esta hecha por el gran escultor don Antonio Castillo Lastrucci, que allá en su taller de la calle San Vicente, 52, de Sevilla, trabaja y produce sin cesar...". La imagen pudo venir a Ciudad Real gracias a la gestión de J. Elola. Tras la restauración de la catedral, el lugar que ocupa la Virgen es al fondo de la misma, en la capilla que existe a la izquierda de la entrada por la puerta del Prado. |